jueves, 17 de enero de 2008

En Pana


Entre espacios vacíos,
Entre calles de pobreza y riqueza,
Entre los recibos de compra,
Entre mi pasaporte y el tuyo.
Una Ciudad Panamá sin tus labios
No es para vivirse al máximo,
Contigo por ahora me vivo y
Me encanta verte vivir,
Esta vez el Sabi no nos une
En los labios de neón de esta caótica urbanidad,
Con tus labios a flor de piel,
Con tu mujeritud enroscando mis penas,
Con tu ¿cómo estas? Atacandome con una risa que espanta,
Con tu belleza atrapando mis ojos,
Con tus pensamientos revolviendo el mar de los míos.
Mientras el ocaso llega, desearía volar hasta tu escalera
Y sorprenderte mientras duermes tan linda, tan bella, tan Mari…
Pero la noche no me premiará con eso…
Tal vez con el placebo de tu voz.

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